Por la Dra. Araceli Alonso
Participar en Los 25 Más fue una experiencia profundamente especial. Esta vez no fui quien hizo las preguntas, sino quien se permitió ser escuchada. Tuve el privilegio de ser entrevistada por Ariel López Padilla, un artista a quien admiro no solo por su talento, sino por su sensibilidad y profundidad como ser humano. En esta conversación íntima, compartí aspectos de mi vida, mi historia, y ese motor interior que me impulsa cada día a servir, no solo desde mi labor personal y espiritual, sino también a través de mis empresas.
He aprendido que el verdadero propósito nace cuando decidimos poner nuestra historia al servicio de los demás. Desde hace años, esa ha sido mi decisión. Cada paso, cada desafío, cada logro, ha tenido sentido cuando se convierte en impulso para otros. Por eso, apoyar eventos como Los 25 Más es algo que nace desde mi corazón. Este año tuve el honor de ser su madrina, y me siento profundamente agradecida por haber podido acompañar una edición tan significativa, que celebra la vida, la resiliencia y el propósito.
Durante la entrevista, compartí algunas frases que surgieron de manera espontánea, nacidas de lo vivido:
“A veces lloramos hoy, pero es la alegría del día siguiente.” y
“Tenemos derecho a doblar una rodilla, pero no las dos… las dos, nada más para Dios.”
No fueron palabras preparadas, fueron verdades sinceras que han marcado mi camino. Sé lo que es sostenerse en la fe cuando todo tiembla, y también sé lo que es ver la luz después de la oscuridad. Por eso, cada vez que tengo la oportunidad de compartir lo aprendido, lo hago con el deseo de que otros también encuentren fortaleza en medio de sus procesos.
Hablamos también de mi programa Desde la Raíz, el cuál conduzco y presento, el mismo que me ha llevado a vivir una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida. Allí he entrevistado a grandes figuras del entretenimiento mexicano y he descubierto la grandeza que hay más allá del talento: la humanidad, la lucha, la resiliencia. Ariel fue uno de esos invitados, y desde entonces lo reconozco como un ser lleno de luz, que lleva el arte, la música y el baile como parte esencial de su existencia.
Durante nuestra charla en Los 25 Más, Ariel me compartió algo que me tocó profundamente. Me dijo que agradece espacios como Desde la Raíz, porque en ellos no solo se ve el resultado, sino el proceso humano detrás de cada historia. Y eso es, precisamente, lo que siempre he querido: abrir espacios donde el alma tenga voz, donde podamos mostrarnos desde lo auténtico.
Cierro este mensaje agradeciendo a los organizadores de Los 25 Más por confiar en mí como madrina de esta edición y por continuar creando escenarios que exaltan lo humano, lo verdadero y lo esencial. Gracias por permitirnos contar nuestras historias desde el corazón.
Porque más allá del aplauso, lo que realmente transforma… es lo que somos.

